Esta es la frase con la que nos podemos encontrar cuando preguntamos a diversos sectores de la sociedad valenciana acerca de la situación actual de descrédito por la que está pasando el presidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps y el Partido Popular de la Comunitat Valenciana. Para el PSOE en Valencia, el fin justifica los medios, y es que las técnicas chavistas que está empleando en estos momentos el gobierno de Zapatero para desprestigiar la imagen del presidente de la Generalitat, así como la imagen del partido de éste, tan solo se habían visto en Venezuela.
Esta técnica, consiste realmente en destruir no solo políticamente, sino moral y personalmente a los políticos y/o partidos políticos contra las que está dirigida, ya que no solo se sustenta en las más sucias argucias, sino que su principal fin, es utilizar al poder judicial en su propio provecho, presentando si es necesario, informes con información poco veraz como sustentación de pruebas. De esta manera queda constancia de que este político ha cometido un hecho delictivo probado con informes elaborados por una institución gubernamental (dominada por el partido político que emprende acciones en contra del político en cuestión).
Visto de otro modo más cercano, supongamos que en nuestra escalera tenemos un vecino que es funcionario de alto rango, y que lamentablemente tenemos problemas con él.
Bien, supongamos ahora que desde la administración se nos denuncia por algo que no viene al caso con este vecino, relacionado con un presunto fraude (inexistente) y que para ello se aportó ante el juzgado un informe elaborado por la institución pública. Supongamos, también que dicho informe es corroborado por unos funcionarios y que el juez admite a trámite esa demanda, en donde finalmente somos juzgados y sentenciados.
Por tanto, si el vecino nos quería quitar de en medio, lo ha conseguido y con creces, ya que su única meta era deshacerse de nosotros y mandarnos a prisión por un delito que jamás cometimos, pues al parecer, este vecino apreció que el fin (deshacerse de nosotros y perdernos de vista una temporada) justifica los medios (un informe con datos falsos en donde se corrobora que delinquimos).
-El caso que ahora mismo estás sufriendo presidente Camps, nada tiene que ver con el vecino que tiene problemas con nosotros y nos denuncia, ya que desde el principio esto ha sido una estrategia maquiavélica, cuyo fin, simplemente es apartar al Partido Popular del poder de manera permanentemente, pero a cambio te quieren dejar seriamente tocado y dañado tanto en lo político, así como en lo personal y moral.
Lamentablemente, tal y como "estallaste" en su día, esta gente, si pudiera "te dejaría boca abajo en una cuneta", pero no pueden. Sin embargo, si se lo proponen te pueden dejar entre rejas.
Desde la Vanguardia
miércoles, 12 de mayo de 2010
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Vandalismo y Falta de Modales (I)
En los últimos años se ha venido notando una degradación en los valores morales de la sociedad Española, no solo en cuanto a las buenas maneras (cada vez más extraviadas) sino con respecto al comportamiento tanto con terceras personas, así como con la ciudad en donde se reside.
Por ejemplo. Cada vez es más habitual encontrarse con el típico conductor que con tal de no frenar ante un peatón que cruza por el "paso de cebra", insulta e incluso se encara con el mismo independientemente de su edad, sexo, raza, etnia o condición social. En otras ocasiones podemos ver a los conductores no respetar ni límites de velocidad, pudiendo verlos conducir a más de 60km/H en calles del centro urbano de cualquier población. No hablaré de tráfico en esta nota, pero lamentablemente muchos de estos casos están relacionados con lo que escribiré a continuación.
Todos somos conscientes (a no ser que vivamos en una pequeña población) que cada vez es más habitual que cualquiera puede recibir una dosis de violencia gratuita sin que haya existido previamente un encuentro fortuito entre agresor y víctima.
También reciben esa violencia gratuita nuestras posesiones, esta vez bajo las palabras vandalismo urbano, y es que últimamente se ha puesto de moda producir daños a nuestras casas o vehículos, por ejemplo, cada día es más habitual encontrarnos con alguna desagradable "sorpresita" cuando aparcamos nuestro vehículo en la calle. Hoy no es raro que nos podamos encontrar con una flema adherida en alguna parte de un vehículo. Tampoco nos debemos sorprender cuando nos encontramos con los retrovisores de los coches rotos o arrancados a golpes, el sillín de alguna motocicleta dividido en rajas, ruedas pinchadas, o en el peor de los casos que arda un vehículo. También nuestras viviendas pueden sufrir daños de diverso índole dependiendo de la altura donde residamos. De nada sirve que se haya pintado la fachada de la misma si durante el fin de semana un grupo de desalmados pintan "un grafiti".
Lamentablemente no es que se cometan o se dejen de cometer estas acciones de inmoralidad gratuita, lo peor de todo es la impunidad que esgrimen estos infractores, que en la mayoría de los casos son menores. Lamentablemente, son el ejemplo a seguir para el resto de sus semejantes y cada vez nos encontramos con un número creciente de vándalos.
Es penoso que lejos de amilanarse cuando estos son detenidos. Los menores (o los no tanto) son protegidos a capa y espada por sus progenitores, los cuales consideran a sus hijos como "un modelo a seguir", inocentes que han sido detenidos ilegalmente por algún policía "corrupto".
Desgraciadamente estos menores crecen y siguen comportándose como vándalos aún cuando han superado con creces los 30 años.
No deseo finalizar este artículo sin comentar que en los últimos 3 años se ha multiplicado por doce este tipo de casos, según un estudio conjunto de las universidades Hispalense y Pablo de Olavide de Sevilla.
Por ejemplo. Cada vez es más habitual encontrarse con el típico conductor que con tal de no frenar ante un peatón que cruza por el "paso de cebra", insulta e incluso se encara con el mismo independientemente de su edad, sexo, raza, etnia o condición social. En otras ocasiones podemos ver a los conductores no respetar ni límites de velocidad, pudiendo verlos conducir a más de 60km/H en calles del centro urbano de cualquier población. No hablaré de tráfico en esta nota, pero lamentablemente muchos de estos casos están relacionados con lo que escribiré a continuación.
Todos somos conscientes (a no ser que vivamos en una pequeña población) que cada vez es más habitual que cualquiera puede recibir una dosis de violencia gratuita sin que haya existido previamente un encuentro fortuito entre agresor y víctima.
También reciben esa violencia gratuita nuestras posesiones, esta vez bajo las palabras vandalismo urbano, y es que últimamente se ha puesto de moda producir daños a nuestras casas o vehículos, por ejemplo, cada día es más habitual encontrarnos con alguna desagradable "sorpresita" cuando aparcamos nuestro vehículo en la calle. Hoy no es raro que nos podamos encontrar con una flema adherida en alguna parte de un vehículo. Tampoco nos debemos sorprender cuando nos encontramos con los retrovisores de los coches rotos o arrancados a golpes, el sillín de alguna motocicleta dividido en rajas, ruedas pinchadas, o en el peor de los casos que arda un vehículo. También nuestras viviendas pueden sufrir daños de diverso índole dependiendo de la altura donde residamos. De nada sirve que se haya pintado la fachada de la misma si durante el fin de semana un grupo de desalmados pintan "un grafiti".
Lamentablemente no es que se cometan o se dejen de cometer estas acciones de inmoralidad gratuita, lo peor de todo es la impunidad que esgrimen estos infractores, que en la mayoría de los casos son menores. Lamentablemente, son el ejemplo a seguir para el resto de sus semejantes y cada vez nos encontramos con un número creciente de vándalos.
Es penoso que lejos de amilanarse cuando estos son detenidos. Los menores (o los no tanto) son protegidos a capa y espada por sus progenitores, los cuales consideran a sus hijos como "un modelo a seguir", inocentes que han sido detenidos ilegalmente por algún policía "corrupto".
Desgraciadamente estos menores crecen y siguen comportándose como vándalos aún cuando han superado con creces los 30 años.
No deseo finalizar este artículo sin comentar que en los últimos 3 años se ha multiplicado por doce este tipo de casos, según un estudio conjunto de las universidades Hispalense y Pablo de Olavide de Sevilla.
lunes, 31 de agosto de 2009
La otra subida de impuestos
Triste y lamentable, solo así se puede considerar la subida de impuestos por parte del gobierno de Zapatero. Sin embargo no nos deben llegar a engañar, pues aunque utilicen por delante las palabras “limitados”, “temporal” o “Sólo para las rentas más altas”, detrás se esconden otros impuestos. Aquí no hablaré de los nuevos modelos de IRPF ni otros impuestos sobre patrimonio exclusivos de las oficinas de la Agencia Estatal de Administración Tributaria. En esta ocasión intentaré centrarme en esos impuestos que no se anuncian a bombo y platillo. Son aquellos que pagamos en forma de sanción, y como es sabido, el gobierno del PSOE, hace todo lo posible para que nos sancionen más fácilmente.
De entrada no soy defensor de los infractores. Sin embargo, hay veces que desde el gobierno hacen todo lo posible con el fin de recaudar, para que se nos consideren infractores cada vez a un número mayor de conductores.
Este verano saltaba a los medios de comunicación la noticia de un nuevo sistema de control de velocidad en pruebas que en principio empleará la DGT en el túnel de Guadarrama. Situado en la autopista de la Coruña.
Lo más destacado de esta noticia no solo era el funcionamiento del sistema en sí, sino que se aplicaría en todas las carreteras de la red nacional a partir del primer semestre de 2010.
El funcionamiento de este sistema se basa en el cálculo de la velocidad media a la que se desplaza un determinado vehículo dentro del túnel, para ello el sistema toma una instantánea del vehículo al principio y otra al final del mismo. Acto seguido esa información es procesada automáticamente y en el caso de superar la velocidad máxima dentro del túnel (100km/h) se tramitaría telemáticamente la orden para proceder a denunciar.
Un sistema totalmente infalible, sabiendo que se puede pasar por debajo de un rádar a la velocidad convenida y no existir sanción. Pero al calcular el tiempo que tarda un vehículo en recorrer un determinado tramo, es posible determinar la velocidad, y por tanto, sancionar al infractor.
Esta noticia hubiera pasado desapercibida si no se hubieran producido otras dos posteriores que considero claves para determinar que aquí no se persigue únicamente al infractor y que el único fin de este sistema es el recaudatorio. Estas dos noticias, son por un lado la sancionabilidad con una multa de 100 euros sin pérdida de puntos para quien rebase el límite de velocidad en 1Km/h. Por ello sería sancionable con 100 euros circular a velocidades comprendidas entre los 121 y 131Km/h (actualmente no se sanciona).
La otra noticia que saltaba a la palestra informativa durante este verano era la obligación de llevar las matriculas de nuestro vehículo limpias y sin daños, sancionable con hasta 4 puntos y 200 euros de multa. Bien, este criterio aplicado por la DGT se me hace un poco excesivo, pues deja total libertad al agente de la agrupación de tráfico de la Guardia Civil para que pueda determinar que es o no, una matricula “limpia y sin daños”. (Actualmente la ley sanciona con 4 puntos y 200 euros a quien no lleva la matricula legible).
Hay muchas más noticias relacionadas con la DGT y su afán recaudatorio para la próxima ley sobre tráfico y seguridad vial en materia sancionadora que entrará en vigor a lo largo del primer semestre de 2010, hasta entonces estas pocas noticias, son tan solo un aperitivo de lo que se nos viene encima.
De entrada no soy defensor de los infractores. Sin embargo, hay veces que desde el gobierno hacen todo lo posible con el fin de recaudar, para que se nos consideren infractores cada vez a un número mayor de conductores.
Este verano saltaba a los medios de comunicación la noticia de un nuevo sistema de control de velocidad en pruebas que en principio empleará la DGT en el túnel de Guadarrama. Situado en la autopista de la Coruña.
Lo más destacado de esta noticia no solo era el funcionamiento del sistema en sí, sino que se aplicaría en todas las carreteras de la red nacional a partir del primer semestre de 2010.
El funcionamiento de este sistema se basa en el cálculo de la velocidad media a la que se desplaza un determinado vehículo dentro del túnel, para ello el sistema toma una instantánea del vehículo al principio y otra al final del mismo. Acto seguido esa información es procesada automáticamente y en el caso de superar la velocidad máxima dentro del túnel (100km/h) se tramitaría telemáticamente la orden para proceder a denunciar.
Un sistema totalmente infalible, sabiendo que se puede pasar por debajo de un rádar a la velocidad convenida y no existir sanción. Pero al calcular el tiempo que tarda un vehículo en recorrer un determinado tramo, es posible determinar la velocidad, y por tanto, sancionar al infractor.
Esta noticia hubiera pasado desapercibida si no se hubieran producido otras dos posteriores que considero claves para determinar que aquí no se persigue únicamente al infractor y que el único fin de este sistema es el recaudatorio. Estas dos noticias, son por un lado la sancionabilidad con una multa de 100 euros sin pérdida de puntos para quien rebase el límite de velocidad en 1Km/h. Por ello sería sancionable con 100 euros circular a velocidades comprendidas entre los 121 y 131Km/h (actualmente no se sanciona).
La otra noticia que saltaba a la palestra informativa durante este verano era la obligación de llevar las matriculas de nuestro vehículo limpias y sin daños, sancionable con hasta 4 puntos y 200 euros de multa. Bien, este criterio aplicado por la DGT se me hace un poco excesivo, pues deja total libertad al agente de la agrupación de tráfico de la Guardia Civil para que pueda determinar que es o no, una matricula “limpia y sin daños”. (Actualmente la ley sanciona con 4 puntos y 200 euros a quien no lleva la matricula legible).
Hay muchas más noticias relacionadas con la DGT y su afán recaudatorio para la próxima ley sobre tráfico y seguridad vial en materia sancionadora que entrará en vigor a lo largo del primer semestre de 2010, hasta entonces estas pocas noticias, son tan solo un aperitivo de lo que se nos viene encima.
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